450 minutos sin anotar fuera de casa. 5 encuentros enteritos sin ver puerta. Y hoy pudo ser peor, porque las mejores ocasiones fueron de un Logroñés que si no se hizo con los tres puntos fue por las intervenciones del debutante Iván, y por la desastrosa puntería de los jugadores locales. Es de justicia reconocer que el Oviedo tuvo las suyas, sobre todo una de Jon Carrera que acabó con paradón de Ramón, y otra de Nacho, que acabó como siempre, con fallo suyo porque es negao. Y así estamos. 11 puntitos, peleando por no caer en el pozo, y sin visos de mejora.
CRÓNICA DEL PARTIDO
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