D. R.
Las circunstancias que rodean la visita de hoy del Real Oviedo a Amurrio recuerdan mucho a las del encuentro jugado en Basarte en diciembre del 2005. Entonces el Amurrio era colista y el Oviedo no conocía el triunfo fuera de casa, dos aspectos que también se dan en esta ocasión. Los azules sin duda desean que las coincidencias se mantengan hasta el final, pues la visita del año pasado concluyó con 0-1 a favor del Oviedo, gracias a un gol de Michu al comienzo de la segunda parte.
El Amurrio logró evitar el descenso la campaña pasada en la promoción y esta temporada seguro que firmaría repetir lo mismo, pues su comienzo de Liga no invita para nada al optimismo. Tras seis jornadas, el equipo de Cándido Arroyo no sabe aún lo que es ganar y en su casillero solo cuenta con dos puntos, gracias a sendos empates frente al Guijuelo y el Sestao River.
La situación se agrava si se mira a la trayectoria que llevan hasta el momento los alaveses en su estadio. Por Basarte han pasado ya Zamora, Barakaldo y Lemona, y todos ellos se han marchado con los tres puntos. Especialmente dura para el Amurrio fue la derrota sufrida ante el Zamora, que venció 0-4.
El de esta tarde será el segundo partido consecutivo que juegue el Amurrio en su feudo. El pasado domingo el Lemona venció 0-1 en Basarte, un partido en el que fue expulsado el lateral zurdo Guevara, con lo que Cándido Arroyo no puede contar hoy con él.
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El rival marcha colista y aún no conoce la victoria (
La Voz de Asturias - 08/10/2006 )