CH.G.
La primera derrota de la temporada en el Tartiere dejó a Velázquez con el semblante serio y reconoció que esta situación "siempre es desagradable" y mandó un mensaje a sus jugadores: "Hay que ser consecuentes, estar dispuestos a continuar y a creer en el trabajo y en las cualidades del equipo". Por su parte, Carlos Pouso se marchó encantado de Oviedo porque "no es lo mismo, con todos los respetos, ganar en el Tartiere que en el campo de Universidad y debe servirnos de revulsivo para mejorar".
Velázquez vio el principal problema de su equipo en la "falta de continuidad" y reconoció que "hubo cantidad de imprecisiones, eso conduce a la apatía y cuesta meterse en el partido, sabemos que es así y que hay que sobreponerse, se es grande para todo" La falta de acierto ante la meta contraria sigue siendo un problema con difícil solución, "vamos a mejorar, esa es la esperanza que tenemos" y volvió a incidir en que "cuesta ver fútbol bonito en la categoría, es fútbol trabado y hay que hacer las cosas mejor". El técnico oviedista fue fiel a su línea y no quiso juzgar la actuación del árbitro: "No opino de esos temas y menos después de una derrota".
El técnico fue preguntado por los cambios y explicó que no siempre jugar con dos delanteros es sinónimo de juego más ofensivo y además insistió en que "con respecto al equipo que tenemos, lo entendemos de una forma y así seguirá siendo". Además, el encuentro deja la baja de Pepín para el próximo domingo en Amurrio, pero eso tampoco inquieta en exceso al preparador oviedista, "son menos posibilidades pero hay gente con ganas de jugar y de hacer cosas".
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Velázquez pide a los jugadores que no rebajen su compromiso (
La Voz de Asturias - 02/10/2006 )