El Oviedo mejoró notablemente su imagen en el amistoso de la goleada al Hispano después de haber decepcionado en el primer choque de la pretemporada ante el Caudal en Mieres
J. M. FELGUEROSO
Dos ensayos de pretemporada, dos sistemas diferentes y una derrota clara y un triunfo rotundo. Más no se puede pedir a Toño Velázquez, técnico oviedista, ya que tras veinte días de preparación ya se va perfilando lo que quiere el técnico, a pesar de que todavía faltan hombres por llegar para reforzar el equipo.
El entrenador oviedista utilizó el primer día en el Hermanos Antuña un sistema 5-3-2 debido, fundamentalmente, a que no disponía de verdaderos hombres de banda, por eso tuvo que usar a Sergio Sánchez-Moisés, en el primer período, y a Corvera-Labrado, en los segundos cuarenta y cinco minutos, como carrileros, función que a alguno de ellos se le atragantó.
Leer artículo completo en
lne.es