El entrenador azul señala, después del partido en Mieres, que «era la primera vez que jugábamos once contra once y ahora habrá que corregir fallos»
J. M. FELGUEROSO
El primer encuentro amistoso del Oviedo en pretemporada se saldó con una derrota en el Hermanos Antuña (3-0), un resultado que supone que los aficionados que no estuvieron presentes en el el campo mierense pueden pensar que la imagen de los oviedistas fue muy pobre.
Toño Velázquez, técnico oviedista, intentaba ayer, tras realizar una sesión preparatoria a primera hora, quitarle hierro al asunto. «Fue un ensayo algo más formal de los que estábamos haciendo hasta el momento y, además, era la primera vez que jugábamos once contra once, ya que nosotros no somos tantos por el momento como para poder jugar un partido entre nosotros».
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