J. M. FELGUEROSO
Los jugadores a los que el Oviedo no ha querido renovar para la próxima temporada, porque no interesaban o porque éstos no estaban de acuerdo con las condiciones que el club les ofrecía, están buscando acomodo.
Todo parece indicar que Darío y Rubén pueden recalar en el Marino, ya que les ofrecen buenas condiciones. En cuanto a Jandro, podría hacerlo en el Burgos. El conjunto burgalés está muy interesado en su contratación y Fabri González, el técnico, tiene muy buenos informes de él, por lo que podría fichar en los próximos días.
En otro orden de cosas, el Oviedo está a la espera de que en las próximas fechas el juvenil Labrado firme ya su contrato como jugador profesional. En un principio, el acuerdo entre las partes parecía total, pero hubo que solucionar pequeños flecos que han quedado resueltos, y ahora se está a la espera de hablar con Joaquín Secades, su representante, con el fin de firmar el contrato.
En cuanto a una de las nuevas incorporaciones, el uruguayo Rotundo, aún no ha mandado el contrato firmado, y desde el club se espera que no surjan complicaciones, ya que es una de las grandes apuestas de la comisión deportiva para la próxima temporada.
Compás de espera también para Pablo Suárez, ya que su equipo, el Castillo, está inmerso en plena promoción para evitar el descenso a Tercera División. Desde el club ovetense se ha preferido dejar apartadas las negociaciones para su contratación con el fin de que el jugador se centre tan sólo en el partido decisivo con su actual equipo.
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