El Oviedo afrontó el choque de Irún más pendiente de lo que pueda ocurrir la próxima temporada que de cualquier otra cosa y los juveniles se reivindicaron en el Stadium Gal.
CHISCO GARCIA
La mejor noticia del encuentro ayer en Irún es que fue el último de una temporada a la que le sobró el último mes de competición. Con la Copa del Rey en el bolsillo, los azules sólo tenían el aliciente de intentar alcanzar el quinto puesto final y, después de ver la convocatoria del equipo, comprobar que algunos de los juveniles que cumplen esta temporada pueden estar en los planes del club para la próxima campaña. El partido será inolvidable para Roberto y Corvera que debutaron con el primer equipo y además lo hicieron como titulares; mientras que Nacho y Borja también se estrenaron.
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