A las doce de la mañana saltarán al campo de Zubieta, ciudad deportiva de la Real Sociedad, el Real Oviedo y el filial de la Real, un partido que promete tanto en juego como en emoción. Si bien nuestras probabilidades de entrar en fase de ascenso disminuyeron enormemente tras la derrota ante el Burgos, las matemáticas aún dicen que podemos llegar. Mientras sea posible, el Real Oviedo no puede bajar los brazos, por respeto a sí mismo y a sus rivales. Como dijo esta semana Toño Velázquez, “hay mucho que hacer todavía e intentar sacar los partidos adelante”.
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